La entrevista laboral más surrealista de todas
Bienvenidos al espectáculo
La entrevista laboral más surrealista de todas es sin duda una experiencia que no se puede comparar a ninguna otra. ¿Qué tiene de especial una entrevista de trabajo? Bien, para empezar, es la oportunidad de conseguir un empleo, presentarse como un candidato fuerte y convencer al probable empleador de que eres la persona adecuada para el puesto. Pero esto es sólo el comienzo, lo que sigue es lo que hace que la entrevista que voy a narrar sea única.
Preparándose para la surrealidad
Toda entrevista de trabajo es un evento que requiere de previsión y preparación cuidadosa. En lo personal, hice un repaso de mi CV, investigué acerca de la empresa, ensayé posibles respuestas a las preguntas de entrevista comunes y sobre todo, me vestí apropiadamente. Así que nunca me hubiera imaginado que todas esas preparaciones no habrían de ser suficientes para esta entrevista.
Un ambiente surrealista
El lugar de la entrevista no parecía ser un espacio de trabajo común, ya que al entrar en la sala me encontré con que las luces fluctuaban y el ambiente estaba cubierto por un olor inusual. Aunque esto podría ser simplemente un truco para desconcertar a los candidatos antes de la entrevista, la verdad era que no tenía idea de lo que me esperaba.
En la sala de la entrevista me recibió el entrevistador, una persona que parecía ser un payaso. Sí, un payaso de verdad, con sombrero de copa y nariz roja. Esto fue definitivamente una sorpresa, pero decidí tomarlo con humor y sonreír.
Preguntas inesperadas
El payaso-entrevistador comenzó con preguntas inesperadas, como por ejemplo: “¿Cuál es el animal que serías si pudieras elegir?” y “¿Qué piensas que es mejor: tener un amigo imaginario o un enemigo real?” Las preguntas me tomaron por sorpresa y fue difícil encontrar respuestas coherentes. Además, me parecía difícil saber qué estaban tratando de evaluar con estas preguntas.
Oportunidad de comportarse surrealmente
Luego de hacerme estas preguntas, el payaso me invitó a que diera un pequeño espectáculo. “Permíteme ver una actuación tuya”, dijo el entrevistador con una enorme sonrisa. Yo no había venido preparado para dar una actuación, pero lo intenté. Mientras caminaba por la sala, el payaso me seguía con una mirada crítica.
El gran final
Cuando había terminado con mi presentación, el payaso-entrevistador de repente me preguntó si tenía alguna habilidad especial. “Demuéstrame algo que sepas hacer”, dijo. La verdad es que yo no tenía una habilidad especial, así que intenté dar un salto para impresionar, pero termine tropezando y cayéndome al piso.
El payaso simplemente sonrió y me dijo que ya tendría noticias de la compañía próximamente.
Conclusión
En resumen, la entrevista laboral más surrealista de todas resultó ser una experiencia verdaderamente única, nunca había visto un entrevistador disfrazado de payaso de verdad antes. Aunque no pude convencer al payaso de mis habilidades, aprendí que cualquier entrevista puede ser una aventura. Ahora, puedo decir con seguridad que estoy preparado para cualquier cosa.